¿ Que es la CRIMINOLOGIA ?
Estudia las causas del crimen y preconiza los remedios del comportamiento antisocial del hombre. Las áreas de investigación criminológicas incluyen la incidencia y las formas de crimen así como sus causas y consecuencias.
También reúnen las reacciones sociales y las regulaciones gubernamentales respecto al crimen. En 1885, el profesor italiano de derecho Rafael Garófalo acuñó este término, que posteriormente sería utilizado por el antropólogo francés Paul Topinard.
A pesar de ser una ciencia reciente y haber sido cuestionada en cuanto a su autonomía y su independencia disciplinaria, la criminología moderna ha alcanzado su identidad científica y social a través de:
Una diáfana definición de sus dos objetos de estudio (conducta desviada y control social).
Un manejo coherente e integrador de métodos de estudio provenientes de las ciencias positivas y sociales
La lucha contra el delito y el estudio de los delincuentes y del castigo data desde la antigüedad. Filósofos como Sócrates, Platón o Aristóteles ya hablaron sobre este tema, atribuyendo los delitos a deficiencias físicas o mentales e incluso a la herencia
CRIMINOLOGIA MODERNA
A partir de mediados del siglo XX, se presenta un cambio de paradigma en la ciencia criminológica fijando su atención en los procesos de criminalización, en el ambiente social, pero estudia también a la víctima. Según la definición de Antonio García-Pablos de Molina
Es una ciencia empírica e interdisciplinaria, que se ocupa del estudio del crimen, de la persona del infractor, la víctima y el control social del comportamiento delictivo, y trata de suministrar una información válida, contrastada, sobre la génesis, dinámica y variables principales del crimen —contemplado éste como problema individual y como problema social— así como sobre los programas de prevención eficaz del mismo, las técnicas de intervención positiva en el hombre delincuente y los diversos modelos o sistemas de respuesta al delito.
EL DERECHO PENAL Y LA CRIMINOLOGIA
El derecho penal y la criminología están, sin embargo, íntimamente ligados. Por una parte, el objeto de ésta, el delito, viene en gran parte acotado por la ley penal, que es la que decide en cada momento qué debe ser reputado delito. Por otra parte, el derecho debe tener en cuenta los resultados de la criminología para la elección de las formas específicas de incriminación y penalización de las conductas humanas.
CRIMINOLOGIA según:
"Ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del crimen, del delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento desviado."
Antonio García-Pablos de Molina.-
"La Criminología ha de entenderse como la disciplina sociopolítica cuya finalidad esencial es la formulación de una política criminal que permita lo más efectivamente posible la prevención y control de la criminalidad conforme a las exigencias de libertad, dignidad, igualdad, seguridad individual y colectiva, entendida como esenciales del desarrollo nacional e internacional."
López Rey.-
"La Criminología es la ciencia que estudia los "elementos reales del delito". Entiende por elementos reales el comportamiento psicofísico de un hombre y sus efectos en el mundo exterior." E. Seeling.-
"La Criminología es la ciencia que estudia la delincuencia, para investigar sus causas, su génesis, su proceso y sus consecuencias."
G. Stefani y G. Levasseur.-
"La Criminología es el conjunto ordenado de la ciencia experimental acerca del crimen, del infractor de las normas jurídicas, del comportamiento socialmente negativo y del control de dicho comportamiento."
G. Kaiser.
¿ EXISTE O NO UNA MENTE CRIMINAL ?
La "predestinación" a que un ser dañe a su propia clase, a su propio grupo, a su propia sociedad sin que este tuviera control de sus actos. Por lo tanto un ser con una mente criminal que cometa actos dañinos, sin poder distinguir entre el bien y el mal no es un criminal, sino un desentrenado social y no sería responsable de sus actos, sino la sociedad que falló en su entrenamiento.
El crimen, en todo caso, sería la indiferencia de un hombre "cuerdo" para optar por lo que él mismo consideraría normalmente racional. Pero supongo que para hablar de una mente criminal, primero tendríamos que definir el adjetivo "criminal". Crimen es el nombre que se le da a las actividades que transgreden los intereses que estipula la ley.
Ley que es escrita por un grupo de personas en las que en la mayoría de los casos no le confiaríamos nuestro dinero, si no fuera porque las leyes que ellos escriben nos obligan a hacerlo.Para mi, Criminal, no es mas que un adjetivo muy ambiguo, que necesita de algo o alguien que lo defina de caso en caso. Por ejemplo, en Singapur es un crimen mascar chicle, y ni digamos de darse unas medallitas con los panas en Omán. En el peor de los casos, ¿es el aborto un crimen?...
Esto nos plantea ambigüedad al momento de definir esa línea imaginaria que separa lo que es criminal y lo que no lo es.
El problema que ha llevado a estos encargados de la salud mental a refugiarse en eso de la "mente criminal" es que los sistemas de correccionales del estado que los contrata no han reformado ni reducido lo criminal, por lo que prefieren achacarle a la condición natural de criminalidad sus propios fracasos.
Es mi opinión que en esta sociedad no existen las herramientas para establecer, fuera de toda duda razonable, la existencia de la mente criminal. En todo caso es la sociedad la demente, ya que condenamos los mismos crímenes que cometemos bajo el amparo de la legalidad. Al mismo tiempo que condenamos a un Ted Bundy o un Toño Bicicleta, colectivamente aprobamos acciones como los ataques nucleares a Japón, el bloqueo económico a Cuba y la invasión a Panamá.
En todo caso la tan mentada mente criminal es una actitud antisocial fundamentada en los prejuicios de una sociedad incapaz de trazar unas normas equilibradas de convivencia. Donde se fuerza a los individuos socialmente despreciados a vivir juntos, lo que desencadena en una visión colectiva de apatía y desquite contra quienes ellos entienden los marginan.
La brutalidad policiaca, la no deseabilidad de estas personas en la competencia justa de empleos con mejores condiciones, la marginalidad educacional, los decadentes o no existentes servicios médicos, la arrogancia de interacción social con que se les trata, la no imparcialidad judicial que viven y muchos otros métodos de indiferencia y desprecio colectivo son tierra fértil para el tipo de conducta que quieren llamar mente criminal.
Esto nos conduce a un estado de decaimiento e histeria social que motiva a la creación desesperada de leyes que se traducen en más condiciones desventajosas y represoras que dan pie a más sentimientos de no pertenencia y sed de venganza...
PRECURSORES DE LA CRIMINOLOGIA
Nació en Verona, Italia, el 6 de noviembre de 1835, judío, de posición desahogada, tuvo una infancia fácil y llena de gratificaciones. A los 15 años escribió sus primeras dos monografías: La Historia de la República Romana y un ensayo sobre la Agricultura de Roma Antigua.
Estudió medicina y realizó su tesis doctoral con el nombre de Estudio sobre Cretinismo en Lombardía.
En 1858, obtiene permiso para practicar medicina, fundando más tarde una sección de enfermos mentales.
En 1863 escribe: "Medicina Legal para Enajenados Mentales".Observando cráneos de delincuentes, Lombroso consideró que el criminal lo es por ciertas deformidades craneales. Su objetivo era encontrar un criterio diferencial entre un enfermo mental y el delincuente; así comienza a elaborar lo que él mismo llamaría: "ANTROPOLOGÍA CRIMINAL".
En 1872 publica 'Memorias sobre los Manicomios Criminales', en donde expone las primeras ideas sobre la diferencia que hay entre el delincuente y el loco, y sus ideas respecto a que el delincuente es un enfermo con malformaciones muy claras. Lombroso considera que es necesario que existan manicomios para criminales, y que los locos no estén en las prisiones, sino que se les interne en instituciones especiales; pero también expone la necesidad de que si esos enfermos han cometido algo antisocial no se les mande con los demás psicóticos, porque son una amenaza, sino que plantea la creación de manicomios especializados para criminales.Otra de sus obras, 'El Genio y la Locura', le sirve para exponer la teoría de que en realidad todos los genios están locos, que el genio es un anormal, y para sostener que del genio a la locura o de la locura al genio, no hay más que un paso.En 1876 publica el TRATADO ANTROPOLÓGICO EXPERIMENTAL DEL HOMBRE DELINCUENTE, en el cual Lombroso expone su teoría.
Se puede decir que con dicha obra comienza la Criminología como ciencia.En 1885 se realiza el Primer Congreso de Antropología Criminal, en Roma, y sus ideas son receptadas con gran entusiamo; sin embargo, en 1889 se aprueba el nuevo Código italiano siguiendo las ideas de la Escuela Clásica, sin incluir ningún concepto de la Escuela Positiva.
Lombroso muere el 18 de octubre de 1909, a los 75 años de edad, y dejando un gran legado a la historia no sólo de la criminología, sino de la medicina y de la ciencia en general, es sin duda un gran precursor e iniciador de la criminología.
ENRICO FERRI.
Nació en San Bernardo Po, Mantúa, el 25 de febrero de 1856. Presentó su tesis en la que trata de demostrar que el libre albedrío es una ficción, y que debe substituirse la responsabilidad moral por una responsabilidad social. En 1882, Ferri, realizó estudios sobre la pena y publicó el libro titulado Socialismo y Criminalidad. En 1912 se aprueba la creación de un Instituto de Derecho Penal en la Universidad de Roma; Ferri es llamado a dirigirlo y lo denomina "Scuola di Applicazione Guirídico-Criminale".
El curso era dividido en cuatro partes: el delincuente, el delito, las sanciones y el procedimiento.Ferri se caracterizó por que se dedicó a lograr que Italia tuviera un código penal de corte positivista, y en 1921 se presenta el proyecto realizado por una comisión presidida por el mismo Ferri en la que participaron representantes de diversas escuelas, no es un código cien por ciento positivista; pero satisface a la mayoría. Sin embargo, la situación politíca dificultó la aprobación del proyecto, el partido fascista llegó al poder y se formó una nueva comisión de que tomó parte Ferri.
Por desgracia, Ferri no alcanzó a ver promulgado el nuevo código, pues murió en el año de 1929, siendo el código aprobado en 1930.Durante sus últimos años Ferri desarrolló una infatigable labor académica, viajo a Sudamérica y a varios países europeos, participó en múltiples congreso
RAFAEL GARÓFALO.
Nace en Nápoles, Italia, en 1851.
Antes de formar parte de la Escuela Positiva, Garófalo, había ya publicado algunos escritos, que serian de mucha importancia para la nueva escuela, pues daba las bases y la orientación jurídica necesaria, además de conceptos como: peligrosidad y prevención especial y general. Entre sus obras se destacan: 'Estudios recientes sobre la Penalidad', 'Criterio Positivo de la Penalidad' y su trabajo principal: "Criminología".
La gran preocupación de Garófalo fue la aplicación de la teoría Criminológica a la práctica, tanto en el aspecto legislativo como en el judicial, así, hace el primer esquema de las penas de acuerdo no al delito, sino a la clasificación del delincuentes. Aparte de las diferencias filosóficas, su desacuerdo con sus colegas fue en cuanto al determinismo absoluto, que no podía aceptar, y en cuanto a la pena de muerte, de la cual Garófalo era un ferviente partidario.Garófalo participó en diversos Congresos Internacionales de Antropológia Criminal y fue profesor de la universidad de Nápoles.
miércoles, 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
Issei Sagawa (el canibal)
Empezó a investigar y vigilar a sus potenciales víctimas para planear sus ataques y no pudieran escapar. Su fantasía se vuelve hacer realidad cuando viaja a París y encuentra a la mujer que nunca pudo sacar de su mente. Su piel blanca, la forma carnosa de sus nalgas y sus bonitos senos le habían provocado perdida de la razón. Empezó a conquistarla. Sagawa creía que el amor que sentía por las mujeres que le gustaban lo podía demostrar comiéndoselas.
Sagawa se le levanta desconcertado y mientras Renee se sienta en una silla trae un libro de poemas para que lo leyera y el caníbal japonés empieza a ejecutar su macabro plan, graba las ultimas palabras y luego le dispara con su rifle en la parte en el cuello, cae de la silla y le continua hablando pero ella no le responde. Se asusta al ver la gran cantidad de sangre que fluye de la herida, al principio intenta limpiar pero se rinde finalmente. Con gran esfuerzo desviste el cadáver y se pone contento por que ella ya no se negaría a su amor, ahora le pertenecía a él. Con un cuchillo le corta el pezón izquierdo y un pedazo de nariz para comerlos. “Yo corte su cadera”, escribió luego en su cuento titulado, “En la Niebla“ y se pregunto donde debería morder primero, selecciono las nalgas pero las encontró difícil de morder.
Describe paso a paso su ritual, la apariencia de grasas, músculos y su sabor. Cuando la grasa sale por los cortes hechos con el cuchillo, la describió de consistencia y apariencia del maíz amarillo, la olió y encontró que no tenía ningún olor. Siguió cortando para encontrar la carne mas profunda, puso dos filetes en su boca “su sabor es de un rico pescado crudo similar al sushi, no he comido nada mas delicioso”, se encontraba feliz de haber cumplido su fantasía.
Usando un cuchillo eléctrico empezó a cortar a Renee en partes, hizo varios filetes para mordisquearlos crudos, el resto lo guardo en su refrigerador. Preparo una comida rápida de carne humana frita con mostaza, tomo fotografías del cadáver mutilado y tuvo relaciones sexuales con lo que quedaba de él. “cuando yo la abrazo”, grabo en una cinta de audio, “ella suspira y le digo que la amo”. Cuando cocinaba y comía de sus restos, escuchaba la grabación que Renee que había hecho de la lectura del poema, su ropa interior la usaba como servilleta para limpiar su boca. Al cocinar un seno le dio asco por su apariencia grasosa y encontró que los muslos eran más deliciosos. Exhausto finalmente, tomó lo que quedaba del cadáver, lo llevo a su cama y durmió con él.
Ningún Juicio, Solo Fama Cuando la policía llegó a su apartamento dos días después del asesinato con una orden de captura, los deja entrar, abrieron el refrigerador y encontraron pedazos de un cuerpo de una mujer, incluso los labios. Sagawa confeso lo que había hecho y agrego que tenía una historia medica con una enfermedad mental. De hecho, sus descripciones fueron detalladas así y el juez decidió que él no era competente para juzgarlo: estaba realmente loco. Sagawa fue condenado a un periodo indefinido de prisión en el asilo Paul Guiraud, los tres psiquiatras que lo evaluaron dijeron nunca se curaría.
Su multimillonario padre, Akira Sagawa, presidente de Kurita Water Industries en Tokio, hizo un trato para que en 1984 su hijo fuera transferido al hospital psiquiátrico Matsuzawa en Japón. El fiscal creyó que allí estaría preso de por vida, pero solo permanece preso 15 meses y queda libre en agosto de 1985, de nuevo, gracias a su padre.
El temible caníbal libre, pide pasaporte para poder viajar a Alemania. Su situación de libertad le permitió dar entrevistas por televisión donde declaraba que la carne humana era una de los mejores alimentos, incluso accedió para aparecer en películas pornográficas japonesas y demás escribió cuatro novelas, en la describía los detalles de su asesinato, vendió más de 200,000 copias. Gracias a su padre, había escapado con un asesinato, y estaba muy orgulloso de él. Actualmente Sagawa disfruta de la popularidad en los medios de comunicación, concede entrevistas y hace videos para complacer la curiosidad del voyeuristica de aquéllos que quieren acercarse a alguien que ha comido carne humana. Él ser el centro de atención le divierte y cree que lo que hizo no es extravagante. "El público me ha hecho el padrino de canibalismo," declaró, "y estoy contento feliz con eso." The Rolling Stones grabaron una canción llamada “Too much Blood” (Demasiada Sangre), Sagawa también probo suerte en el mundo del comic, escribió una columna semanal para un periódico, edita una antología sobre fantasías caníbales y fue portada de una revista gastrónoma japonesa. Bajo un seudónimo, trató de incursionar en el mundo del streaper. En su web oficial, ofrece detalles sobre su crimen y defiende al canibalismo asegurando que no es un acto horrendo, ahí también exhibe ejemplos de sus pinturas y esculturas con las nalgas carnosas de hembras blancas. En un artículo de una revista, dijo que espera ser comido por una joven mujer occidental, porque, sólo un acto como ese lo salvara.
“El Estrangulador de Tacuba”,
Uno de los criminales con mayor impacto mediático de la historia, incluso fue ovacionado en la Cámara de Diputados
Desde que fuera capturada Juana Barraza Samperio, “La Mataviejitas”, el 25 de enero de 2006, el tema de los asesinos seriales tomó cierta importancia en nuestro país. Incluso se montaron varias exposiciones al respecto y fue un hecho que nos llevó a recordar a varios multihomicidas altamente reconocidos y temidos, también se recrearon leyendas urbanas, como la de la pandilla guatemalteca “Sangre”.
El término asesino serial fue introducido en la década de los setenta por Robert Ressler, quien trabajaba en el FBI y se encargaba de hacer perfiles psicológicos de criminales. Fue hasta ese entonces que se logró diferenciar entre los que mataban con un móvil determinado y a quienes lo hacían sin un motivo aparente.
Sin embargo, el asesino serial se conoce desde mucho antes de que se le diera una denominación. En México, el primer caso, según registros periodísticos, fue el de Francisco Guerrero, “El Chalequero”, a finales de siglo XIX; él desataba toda su furia contra prostitutas, mató a más de 20 en la Ciudad de México.
El modus operandi de “El Chalequero” era un tanto similar al que utilizó 50 años después Gregorio Cárdenas y en los sesentas el llamado “Jack mexicano”. Los tres operaban en la Ciudad de México, tenían especial predilección por las prostitutas y las mataban después de tener relaciones sexuales. En el caso de “El Chalequero”, se deshacía de los cuerpos de sus víctimas por los alrededores del Río Consulado, mientras que Gregorio Cárdenas enterraba los cuerpos en el jardín de su casa; el “Jack mexicano” dejaba recados con lápiz labial en los cuartos de hotel donde retaba a las autoridades a capturarlo.
El caso de Gregorio Cárdenas, “El Estrangulador de Tacuba”, es el que hasta hace poco causó mayor revuelo entre la sociedad mexicana, tanto por la saña con la que cometía sus crímenes, como por ser ovacionado en la Cámara de Diputados tras su liberación de la prisión de Lecumberri por ser considerado como un claro ejemplo de readaptación social.
La historia de Goyo Cárdenas, como la de gran parte de los asesinos seriales, va precedida de aspectos psicológicos provocados por el rechazo de la sociedad a la que pertenecen. Cárdenas era una persona físicamente poco agraciada, con tics, tenía estrabismo, padeció sífilis y enuresis (hacerse pipí en la cama); había sido víctima de una epidemia de encefalitis, sufría jaquecas constantes y si le agregamos que era rechazado por las mujeres, entonces se entenderá el porqué sentía tanto odio por la sociedad.
Goyo Cárdenas cometió cuatro crímenes en 15 días; tres de ellos contra prostitutas y el último contra Graciela Arias, quien fuera su compañera de clases en la Facultad de Química. Según los registros de la época, se cree que asesinó a Graciela porque se negó a ser su novia y, en un ataque de ira, la mató en su coche para llevarla después a su domicilio, ubicado en la calle Mar del Norte # 20, y enterrarla junto con las otras tres víctimas. No se supo si Goyo cometía necrofilia, pero se cree que sí hacía experimentos con los cuerpos para tratar de devolverlos a la vida; en su jardín también se encontraron conejos y gansos.
Gregorio Cárdenas era inteligente, tranquilo, el vecino ideal que no se mete con nadie y un estudiante de excelencia, incluso estaba becado por PEMEX. Además se le ofreció una beca para estudiar en el extranjero, la cual rechazó porque no quería dejar sola a su madre; ella fue vital para entorpecer la labor policíaca al internar a su hijo en el hospital psiquiátrico Dr. Oneto Barenque y evitar que se diera con él.
Tiempo después fue detenido y trasladado al pabellón psiquiátrico de Lecumberri; al poco tiempo fue movido al manicomio general de La Castañeda para ser regresado de inmediato a Lecumberri: Primero fue colocado en el pabellón de los leprosos, luego al de los enfermos mentales.
Sin embargo, no toda su estadía en el “Palacio Negro” fue de sufrimiento; por una extraña razón empezó a recibir ciertos privilegios: asistía a las clases de psiquiatría, recibía visitas familiares, sostenía relaciones con las enfermeras e incluso tenía licencia para salir cuando quisiera; un día fue tal su cinismo que se tomó unas vacaciones en Oaxaca.
Fue a su regreso a Lecumberri que se aprendió el Código Penal; se convirtió en litigante de otros reclusos e incluso se daba tiempo de escribir libros sobre su historia en prisión, entre ellos están Celda 16, Pabellón de Locos, Una mente turbulenta y Adiós a Lecumberri.
Sus privilegios eran tales que incluso puso su propia dulcería en la prisión; con las ganancias del negocio y las regalías de sus libros mantenía a su esposa e hijos; se casó mientras estaba en prisión.
Tal y como ocurrió con “El Chalequero” y la interferencia de Porfirio Díaz para recortar su pena a sólo 20 años, en el caso Goyo Cárdenas fue Luis Echeverría quien lo absolvió. A pocos días de estar libre, fue invitado por Moya Palencia (quien en ese entonces era Secretario de Gobernación) a la Cámara de Diputados; ahí fue ovacionado por ser considerado un ciudadano modelo y ejemplo de superación de vida.
Goyo Cárdenas ha sido el asesino serial que más ha acaparado los reflectores; sobre él se hicieron varias películas, radionovelas, canciones, obras de teatro, se escribieron libros... Su caso lo atrajo Quiroz Cuáron, uno de los criminalistas más importantes de la historia, además se dio el lujo de registrar su caso para cobrar derechos. Sorprendentemente, tal y como ocurre en muchos casos de asesinos seriales, Goyo Cárdenas se volvió atractivo para las mujeres, ¿irónico, no?
lunes, 24 de mayo de 2010
La mataviejitas

Durante 4 años, entre 2002 y enero de 2006, en el Distrito Federal mexicano se sucedieron las apariciones de cadáveres de ancianas asesinadas en sus propios domicilios, sin que las autoridades pudieran identificar al asesino serial. Todos los cuerpos presentaban signos de ahorcamiento provocado con elementos que el asesino tomaba de la misma escena del crimen, como medias o cables.
Los habitantes de la tercera edad de la ciudad de México vivían con pánico. Cualquiera podía ser la próxima víctima. Los investigadores estaban desconcertados. La presión social y mediática era cada vez más intensa y las autoridades distritales fijaron como su prioridad número uno la captura del asesino serial. Incluso, se detuvo a varios sospechosos que luego resultaron inocentes.
Ante la necesidad de pistas concretas, se decidió la creación de una unidad especial de investigación. Con el correr de más y más crímenes, obtuvieron indicios que los llevaron a buscar un travesti o a una mujer de mediana edad de contextura fuerte. La aparición de huellas digitales, que se descubrió eran las mismas en todos los casos, más el relato de algunos testigos que coincidían en sus rasgos faciales, achicaban el cerco.
Los investigadores también descubrieron su modo de operar. El asesino se hacía pasar por enfermera o por una trabajadora social que ayudaba a gestionar una pensión municipal a mujeres mayores que vivían solas. O les ofrecía sus servicios como ayuda doméstica por el día. En general, prefería operar los martes y los miércoles, vestida de rojo o de enfermera. Una vez dentro del domicilio, ejecutaba a las ancianas a sangre fría y se marchaba con algunas de sus pertenencias.
La suerte de El Mataviejitas, como la bautizó la prensa, se agotaba. La policía tendió infinidad de trampas en las calles de la ciudad para cazarla, pero fue la casualidad la que terminó con sus crímenes.
El 25 de enero de 2006, al huir del departamento de su última víctima, Ana María de los Reyes Alfaro, de 82 años, se cruzó en la entrada del edificio con el joven que vivía con la anciana. Luego de encontrar el cadáver, el joven reconoció el rostro de la mujer con el identikit de la Mataviejitas que se difundía en los medios y la persiguió. Una patrulla policial que se encontraba en la zona completó la captura de la asesina serial. Su nombre era Juana Barraza Samperio. Llevaba consigo una bolsita de malla con trozos de canela, que era su amuleto de la buena suerte. También una herradura y una pequeña placa metálica con su nombre de luchadora de catch: La Dama del Silencio.
Juana Barraza Samperio, La Mataviejitas, fue sentenciada en marzo de 2008 a 759 años de prisión y una multa de cien mil 453 pesos, por su responsabilidad en la muerte de 16 mujeres de la tercera edad y 12 robos calificados. Barraza negó todos los crímenes a excepción del último. Pero se cree que habría matado a más de 40 ancianas entre 1999 y 2006.
En su confesión reconoció:"Yo odiaba a las señoras, porque mi mamá me maltrataba, me pegaba, siempre me maldecía y me regaló con un señor grande". Sostiene que su madre la vendió por tres cervezas. "Yo fui abusada y por eso odiaba a las señoras".
Perfil psicológico criminal
Escena del crimen:
La escena del crimen es, como su nombre indica, el lugar que el asesino ha elegido para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena principal es donde la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias. Generalmente es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por lo cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas.
Es importante por esto la protección de la escena o escenas del crimen ya que cada pista puede ser clave, además, es necesario evaluar si ha habido una manipulación de dicha escena, lo que suele llamarse actos de precaución o conciencia forense (cuando elimina pruebas físicas).
Modus operandi y firma.
El modus operandi es el método que usa el asesino para llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino ha tenido que tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro asesino y qué características psicológicas se pueden deducir de este método: planificador, inteligente, profesión que puede desarrollar, descuidado, perfeccionista, sádico...
El modus operandi, al contrario que la firma, puede variar a lo largo del tiempo puesto que, como habilidades, pueden aprenderse o evolucionar o degenerarse con los crímenes posteriores.
El modus operandi tiene naturaleza funcional. (Garrido, 2006) y tiene tres metas: proteger la identidad del delincuente, consumar con éxito la agresión y facilitar la huida.
Por lo que se refiere a la firma, ésta es el motivo del crimen, el por qué, refleja la razón por la que el asesino hace lo que hace. Nos da una información más profunda ya que nos presenta qué quiere decir con el crimen, y más psicológica puesto que nos habla de sus necesidades psicológicas. El asesino mantiene su firma estable a lo largo de su carrera criminal, por lo que, aunque cambie su modus operandi podemos relacionarlo por dicha firma.
Esto no quiere decir que físicamente la conducta o conductas que describen la firma del delincuente no puedan cambiar. El aspecto profundo de la firma no cambia, la ira, venganza, sadismo permanece inalterable pero la forma de plasmarla puede evolucionar, incrementar, disminuir o degenerarse en función del propio desarrollo de la motivación a la que representa.
Victimología.
La víctima tiene una importancia crucial puesto que es la protagonista del hecho criminal, presencia el crimen en primera persona, sobre ella recae el acto criminal y se representan el modus operandi y la firma del asesino.
Si la víctima sobrevive puede aportar mucha información de primera mano acerca de su agresor y de sus circunstancias, si ésta fallece es necesario realizar una autopsia psicológica. En esta autopsia se tratan de recoger varios aspectos personales y sociales de la víctima. Es necesario reunir una serie de información respecto a su domicilio, educación, estado civil, aficiones, situación económica, temores, hábitos, enfermedades, amistades, trabajo...
De toda esta información se desprende primariamente una clasificación de la víctima en cuanto al riesgo que suponen para ser agredidas. En este caso hablamos de víctimas de bajo y del alto riesgo (Ressler 2005). Como es lógico, las víctimas de alto riesgo tienen una mayor probabilidad de ser atacadas y además de no suponer muchos problemas para sus atacantes.
Por otra parte, el estudio y análisis de la víctima nos da información de cómo su asesino se relaciona con sus víctimas, lo que nos proporciona una huella psicológica importante para realizar el perfil. En un crimen hay dos protagonistas, el asesino y su víctima, entre ellos hay una relación, el asesino usa a la víctima para narrar su historia, para satisfacer sus fantasías personales pero también para dejar constancia de su relación con el mundo. Y es en esta relación donde se refleja más su personalidad.
TIPOS DE PERFILES CRIMINALES.
Este método se basa en el estudio de casos para, a partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos de esos agresores.
Se desarrolla básicamente en el ámbito carcelario, mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas, aunque también se suele usar como fuente de información las investigaciones policiales y judiciales.
El estudio de presos se complementa con entrevistas a personal carcelario a su cargo, así como parientes y cualquier persona que pueda dar información relevante respecto a esta persona.
Ressler, dentro del proyecto de Investigación de la Personalidad criminal (PIPC) entrevistó, junto a colaboradores, a cientos de criminales violentos por todas las cárceles de EE.UU. Según su experiencia, las entrevistas a criminales solo tienen valor si aportan información útil para la policía sobre su personalidad y sus acciones. Para ello, el entrevistador debe ganarse la confianza y el respeto del entrevistado. (Ressler, 2006).
Una característica a tener en cuenta a la hora de elegir a los entrevistados es que ninguno de ellos pueda ganar nada por el hecho de participar en la entrevistas, ya que esto podría sesgar sus respuestas.
Perfil de agresores desconocidos o método deductivo.
Este método se basa en el análisis de la escena del crimen en cuanto a sus evidencias psicológicas para que pueda inferirse el perfil del autor de ese crimen. En este método se intenta pasar de los datos generales a los particulares de un único individuo. Para ellos se analiza la escena del crimen, la victimología, pruebas forenses, características geográficas, emocionales y motivacionales del agresor.
Para la realización de este perfil se tiene en cuenta los datos aportados por el método inductivo.
ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL PERFIL CRIMINOLÓGICO.
Generalmente, el uso del perfil criminológico se restringe generalmente a crímenes importantes tales como homicidios y violaciones. Como mencionamos anteriormente, las características de estos hechos hace que la policía deba trabajar contrarreloj para resolver estos casos. Cuando se trabajan en homicidios donde el culpable es un desconocido para la víctima, el perfil puede ayudar a dar luz sobre el crimen y encaminar a la policía en sus investigaciones.
Cuando se quiere evaluar la posibilidad de relacionar varios homicidios, realizar un perfil sobre el autor de los asesinatos puede ayudar a determinar si estamos ante un asesino en serie o ante asesinos inconexos.
En otras ocasiones, el perfil ayuda a conocer ante qué tipo de personas nos enfrentamos y éste arma puede usarse antes de su captura, provocando por ejemplo al agresor en los medios de comunicación, y después de su captura, preparando los interrogatorios.
Otro ámbito de aplicación del perfil es su función teórica, en cuanto a que el análisis y evaluación de casos sirven para aumentar el conocimiento que se tiene sobre la propia técnica y sobre el hecho criminal.
Perfil psicológico criminal - Evolución
El uso de la psicología para combatir y estudiar el crimen debe estar relacionado desde el inicio mismo de ésta, sin embargo, ha sido relativamente reciente en el tiempo la intención de algunos expertos de elaborar una metodología más o menos sistemática que nos ayude a capturar a criminales usando las aportaciones que la psicología nos brinda. Esta metodología ha estado basada principalmente en la creación, desarrollo y uso de técnicas clasificatorias y de etiquetajes del delincuente criminal, teniendo inicialmente como principal objetivo la captura del criminal. El acopio de datos ha posibilitado un estudio más en profundidad, que ha dado lugar a diversas teorías psicológicas del crimen, teorías que tratan de explicar el hecho criminal al igual que hace con cualquier patología mental. El desarrollo de técnicas terapéuticas y de rehabilitación del crimen está en un estadio muy precoz:
• 1888. Gran Bretaña. El Dr. George B. Philips diseña el método “modelo-herida”, basado en la relación que existe entre las heridas que sufre la víctima y su agresor. En función de las características de éstas, se podría diseñar un perfil del delincuente.
• 1870. Italia. Lombroso es considerado el padre de la criminología. Estudia desde el punto de vista evolutivo y antropológico prisioneros, dando lugar a una clasificación de delincuentes que tienen en cuenta características físicas:
Criminal Nato: Ofensores primitivos caracterizados por un proceso de degeneración evolutiva que podían ser descrito por determinadas características físicas.
Delincuente demente: Ofensores que padecen patologías mentales acompañadas o no de físicas.
Criminaloides: Serían los que no pertenecen a ninguno de los dos grupos anteriores pero determinadas circunstancias les han llevado a delinquir.
• 1955. Alemania. Kretschmer hace un estudio de más de 4.000 casos y diseña una clasificación basada también en características físicas:
Leptosómico: Delgado y alto.
Atlético: Musculoso, fuerte.
Pícnico: bajos y gordos.
Mixtos: no puede encajar completamente en ninguna de las anteriores y sí en varias de ellas.
Según esta clasificación cada tipo de delincuente se relacionaría con un tipo de delito, así los leptosómicos son propensos al hurto, los atléticos a crímenes donde se use la violencia y los pícnicos al engaño y el fraude.
Las anteriores aportaciones tienen un fuerte componente biologicistas y fueron siendo abandonadas por la poca utilidad que ofrecía, así como por sus carencias científicas. Posteriormente y junto con el desarrollo que la psicología iba atesorando, las teorías dejaron a un lado las características físicas para detectar a criminales y empezaron a usar características psicológicas.
Clasificación de asesinos en serie.
1. Asesinos en serie Organizados: Muestran cierta lógica en lo que hacen, no sufren trastornos mentales que puedan explicar en parte lo que hace, planifican sus asesinatos, son premeditados y nada espontáneos, suelen tener inteligencia normal o superior, eligen a sus victimas y las personaliza para que exista una relación entre él y su presa.
2. Asesinos en serie no Organizados: Sus actos no usan la lógica, suelen presentar trastornos mentales que se relacionan con sus aberrantes actos, tales como la esquizofrenia paranoide. No selecciona ni elige a sus victimas, ya que sus impulsos de matar le dominan tanto que improvisa, actúa espontáneamente y con una mayor carga de violencia y saña sin ningún mensaje. Su deterioro mental hace también que no se ocupe de la escena del crimen ni haga nada especial para no ser detenido. No quiere relacionarse con su víctima, solo destruirla.
Esta clasificación es actualmente usada en el desarrollo de perfiles, aunque en muchas ocasiones no existen los asesinos organizados o desorganizados puros y son más mezcla de ambos. No obstante la división sí ha resultado fructífera y de gran ayuda a la hora de perfilar un asesino ya que dentro de su clasificación, las características que describen a uno y a otro tipo de asesino si tiene una gran consistencia estadística. Los términos de organizados y desorganizados son, como dice Ressler, de fácil uso para los policías porque se escapa un poco de la terminología psicológica y médica.
Perfil psicológico criminal
El perfil criminológico puede definirse como una estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado.
El objetivo de este perfil es delimitar las características del presunto culpable para disminuir el rango de posibles culpables y ayudar a la policía focalizando y restringiendo las posibilidades de investigación, posibilitándoles el centrarse en los blancos realistas. Este punto es muy importante, ya que cuando se tratan de crímenes violentos o seriales, la alarma social y las posibilidades de que se vuelvan a repetir los hechos, hacen necesaria actuar con rapidez y detener cuanto antes al asesino.
No obstante, el perfil tiene sus limitaciones, no es una ciencia exacta, está basada en el análisis de la huella psicológica que el asesino deja en sus crímenes y en datos estadísticos recolectado de otros casos y de los datos teóricos aportados por la psicología y la criminología. Estamos por tanto hablando de probabilidades.
En palabras de Ressler (2005), las personas que realizan un perfil buscan patrones e intentan encontrar las características del probable autor, se usa el razonamiento analítico y lógico, “qué” más “por qué” igual a “quién”.